Puntos clave
Ambos miden el inglés a nivel académico y están reconocidos en todo el mundo.
El TOEFL es «más estadounidense» y totalmente en computadora; el IELTS ofrece papel y conversación en vivo.
La elección depende de dónde te postules, así que verifica qué pide la institución.
La puntuación difiere: el IELTS va de 0 a 9, el TOEFL de 0 a 120.
El formato tiene que quedarte cómodo, así que haz un examen de práctica de ambos.

Ya decidiste que necesitas un certificado oficial de inglés, para estudiar, una visa o un trabajo. Sigue la pregunta que le preocupa a casi todos: ¿IELTS o TOEFL? Ambos son excelentes, reconocidos en todo el mundo y miden lo mismo, pero difieren en formato, puntuación y la «sensación» durante la prueba. Elegir el equivocado no te descalifica, pero elegir el correcto puede ayudarte a sacar tu mejor resultado.

En esta guía comparamos ambos exámenes de la A a la Z: qué son, cómo son sus secciones, cuánto cuestan, cómo se comparan los puntajes y, lo más importante, cómo elegir el que mejor te quede a ti. Al final tienes las respuestas a las preguntas más frecuentes que me hacen los alumnos que se preparan para el examen.

Qué son el IELTS y el TOEFL, en breve

Ambos exámenes miden tu inglés en cuatro destrezas: escuchar, leer, escribir y hablar. El objetivo es demostrar que puedes estudiar o trabajar en un entorno de habla inglesa.

El IELTS (International English Language Testing System) es un examen británico-australiano, organizado en conjunto por el British Council, IDP y Cambridge. Existe en dos versiones: Academic (para estudios) y General Training (para migración y trabajo). Lo reconocen más de diez mil instituciones en el mundo.

El TOEFL (Test of English as a Foreign Language), en su versión iBT, es un examen estadounidense organizado por ETS. Es principalmente académico y el más usado en universidades de EE. UU., aunque hoy en día está ampliamente reconocido también en otros lugares.

Dicho de otro modo, ambos llevan a la misma meta. La diferencia está en cómo llegas a ella.

Ambas escalas también pueden traducirse a niveles del MCER (de A1 a C2), que probablemente ya conozcas de tus clases. Un band más alto de IELTS o un puntaje más alto de TOEFL corresponde a un nivel C1, que para muchos programas y empleadores significa «un usuario independiente y seguro del idioma».

Formato y estructura por secciones

La mayor diferencia práctica está en cómo es la prueba en sí. Aquí tienes un resumen rápido de ambas estructuras.

IELTS

  • Listening (unos 30 minutos): cuatro grabaciones, desde conversaciones cotidianas hasta clases académicas.
  • Reading (60 minutos): tres textos largos con distintos tipos de tareas.
  • Writing (60 minutos): dos tareas, incluida la descripción de un gráfico o tabla en la versión Academic, más un ensayo.
  • Speaking (11 a 14 minutos): una conversación en vivo con un examinador, en tres partes.

El examen completo dura unas dos horas y cuarenta y cinco minutos. Puedes elegir la versión en papel o en computadora, mientras que el Speaking siempre se hace en vivo con una persona.

TOEFL iBT

  • Reading: varios textos académicos con preguntas.
  • Listening: clases y conversaciones ambientadas en un campus.
  • Speaking: unas pocas tareas cortas que respondes frente a un micrófono, y la grabación se evalúa después.
  • Writing: tareas donde conectas lo leído y lo escuchado, más una redacción independiente.

Todo el examen es en computadora y hoy dura menos de dos horas. Si te sientes más cómodo escribiendo en teclado que a mano, y hablando frente a un micrófono sin un interlocutor, el formato del TOEFL probablemente te quede mejor.

Una consecuencia de estas diferencias: en el IELTS te ayuda estar relajado hablando con una persona, mientras que en el TOEFL tienen ventaja quienes no les importa hablarle a una pantalla, sin nadie del otro lado. Ninguno es mejor, pero puede indicarte qué formato probar primero.

Diferencias clave de un vistazo

  • Puntuación: el IELTS da una nota de 0 a 9 (el llamado band, con medios puntos), mientras que el TOEFL puntúa de 0 a 120 (hasta 30 por sección).
  • Speaking: en el IELTS hablas en vivo con un examinador, mientras que en el TOEFL hablas frente a un micrófono sin que nadie te interrumpa.
  • Modalidad: el TOEFL es enteramente en computadora; el IELTS ofrece versión en papel y en computadora.
  • Versiones: el IELTS tiene Academic y General Training; el TOEFL es principalmente académico.
  • Acentos: en el listening del IELTS escucharás más voces británicas y australianas, mientras que el TOEFL se inclina hacia la pronunciación norteamericana.

Ninguna de estas diferencias hace que un examen sea «mejor». Solo significan que a algunas personas les resultará más natural un formato, y a otras el otro.

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Precio, validez y reconocimiento

Los precios son similares y suelen rondar entre 200 y 250 euros, con variaciones de un país a otro. El resultado de ambos exámenes es válido por dos años desde la fecha del examen, así que tiene sentido presentarte cerca de tu postulación, no con demasiada anticipación.

El reconocimiento es muy amplio en ambos casos, pero aquí va el consejo práctico más importante de todo el artículo: antes de postularte, verifica siempre qué pide exactamente la institución a la que te diriges. Las universidades y embajadas suelen indicar tanto el examen exacto como el puntaje mínimo, y a veces cuánto puede tener de antigüedad el resultado. Si solo figura un examen, la decisión ya está tomada por ti.

La inscripción se hace en línea, a través de los centros oficiales, y conviene reservar el turno con anticipación porque las fechas populares se agotan rápido. Los resultados llegan entre unos días y dos semanas, según el examen y la versión, así que inclúyelo también en tu planificación antes de la fecha límite de postulación.

Cómo se comparan los puntajes y cuál necesitas

Como el IELTS y el TOEFL usan escalas distintas, conviene saber cómo se corresponden más o menos. Estos son rangos aproximados; ETS publica la tabla de comparación oficial:

  • IELTS 6.0 corresponde aproximadamente a un TOEFL de 60 a 78.
  • IELTS 6.5 corresponde aproximadamente a 79 a 93.
  • IELTS 7.0 corresponde aproximadamente a 94 a 101.
  • IELTS 7.5 corresponde aproximadamente a 102 a 109.

Como orientación general, para entrar a la universidad lo más común es que pidan un IELTS entre 6.0 y 7.0, o un TOEFL entre 80 y 100, mientras que los programas más prestigiosos y algunas visas piden más. Pero el umbral varía según la institución, así que verifícalo siempre en la fuente, no según la experiencia de otra persona.

Ten en cuenta también que muchas instituciones no miran solo el puntaje total, sino también el mínimo por sección. A veces puedes tener un total suficiente y aun así no pasar porque, por ejemplo, el Writing quedó por debajo del umbral pedido. Por eso en la preparación no descuidamos ninguna parte.

Cómo elegir el correcto para ti

Si tu institución acepta ambos exámenes, la elección se reduce a unas pocas preguntas prácticas:

  • ¿Qué pide la institución? Si figura un examen específico o un puntaje exacto, la decisión ya está tomada.
  • ¿Qué formato te queda mejor? Conversación en vivo (IELTS) o hablar frente a un micrófono (TOEFL); escribir a mano o en teclado.
  • ¿Qué tan cómodo te sientes frente a una computadora? El TOEFL es enteramente en pantalla, así que la velocidad al escribir y trabajar con auriculares influyen.
  • ¿Qué fechas y sedes hay disponibles? A veces simplemente decide cuál puedes rendir antes y más cerca de casa.

La mejor prueba es práctica: haz un examen corto de práctica de cada uno y elige aquel en el que te sientas más natural y con más control. Un formato que te quede bien suele valer unos puntos preciosos.

Errores comunes al elegir y prepararse

  • Elegir según «cuál es más fácil». El más fácil es el que te queda mejor a ti, y eso se descubre con un examen de práctica, no preguntándole a otros.
  • Saltarse la verificación de requisitos. Presentar el examen equivocado o la versión equivocada (Academic en vez de General) es el error más costoso.
  • Subestimar las secciones de Speaking y Writing. Justo ahí es donde más se pierden puntos, y es lo más fácil de mejorar con práctica.
  • Practicar sin reloj. Ambos exámenes son una carrera contra el tiempo, así que los exámenes de práctica en condiciones reales son imprescindibles.

La buena noticia es que todos estos errores se evitan fácilmente con un poco de planificación. Verificar los requisitos toma cinco minutos, y un examen de práctica otra hora más, pero juntos te ahorran meses de prepararte para el examen equivocado.

Cómo es una buena preparación para el examen

Cuando ya sabes qué examen vas a tomar, la preparación deja de ser aprender inglés en general y se convierte en entrenamiento para un formato específico. Por eso una preparación enfocada suele dar más puntos en menos tiempo.

  • Familiarizarte con el formato. Primero recorremos cada sección y tipo de tarea, para que nada sea nuevo el día del examen.
  • Estrategias por sección. Cada parte tiene sus trucos: cómo leer rápido, cómo estructurar un ensayo, cómo responder una tarea de Speaking en el tiempo dado.
  • Trabajar los puntos débiles. Se gana más justo donde más se pierde, y eso suele ser escritura y habla.
  • Exámenes de práctica cronometrados. Simular condiciones reales genera resistencia y calma los nervios para el día del examen.

Con un plan claro y un seguimiento regular del progreso, el puntaje que buscas deja de ser una esperanza y se convierte en un resultado previsible.

Reflexión final

No existe un examen «mejor», existe uno mejor para tu objetivo. Una vez que definimos cuál vas a tomar, la preparación se enfoca: trabajamos estrategias para cada sección, tipo de tarea por tipo de tarea, y exámenes de práctica en condiciones reales, para que no haya sorpresas el día del examen.

Si necesitas justo ese tipo de preparación enfocada, estoy aquí para ayudarte. En las clases de inglés armamos un plan alrededor del puntaje exacto que necesitas, con un seguimiento claro del progreso. El primer paso es un test gratuito para ver de dónde partes.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es más fácil?

Ninguno es objetivamente más fácil, depende de ti. A quienes les gusta una estructura clara suelen preferir el TOEFL; a quienes les gusta una conversación en vivo suelen preferir el Speaking del IELTS.

¿Cuánto dura la preparación?

Para subir medio band a un band completo (o ~10 puntos de TOEFL) suele bastar de 1 a 3 meses de preparación enfocada, según tu punto de partida.

¿Puedo tomar ambos?

Puedes, pero rara vez hace falta. Es mejor elegir uno y dedicarte a él.

¿Qué puntaje necesito para entrar a una universidad en el extranjero?

Depende de la institución y el programa, pero lo más común es que pidan un IELTS entre 6.0 y 7.0, o un TOEFL entre 80 y 100. Los programas más prestigiosos piden más, así que verifica siempre el umbral exacto en el sitio de la universidad.

¿Puedo repetir el examen si no quedo conforme con mi puntaje?

Sí, puedes tomar ambos exámenes varias veces y presentar tu mejor resultado. Por el precio y el tiempo que implica, sin embargo, es más inteligente prepararte bien y presentarte cuando estés listo, en lugar de contar con repetirlo.